20 de octubre de 2014

Concluye el ciclo del ‘Filipino Flash’

Con el rostro desfigurado, como dejó a la gran mayoría de sus rivales, así concluyó Nonito Donaire ante Nicholas Walters.

Aquel legado que inició sorprendiendo a Vic Darchiyan en mayo de 2007, un imponente boxeador que parecía invencible y a quien terminó por arrebatarle el cinturón gallo de la FIB con un espeluznante nocaut, llegó a su fin de una manera similar.

Es cierto que ante Guillermo Rigondeaux se vio vulnerable y dejó ciertas dudas de si en realidad estaba a la par de su compatriota Manny Pacquiao, pero actualmente pocos boxeadores podrían salir con el triunfo ante el mejor alumno de la escuela cubana.
FOTO: TOMADA DE INTERNET

Fue precisamente contra Vic con quien regresó luego de su dolorosa derrota ante el “Chacal” y aunque volvió a noquearlo, fue más por el bajo rendimiento que mostró el armenio.

Luego de su primer triunfo ante Darchinyan, despachó en fila a Luis Maldonado, Moruti Mthalane y Raúl Martínez, todos antes de los 12 asaltos, dentro de las 118 libras.

Después subió a súper gallo para competir por el cinturón interino de la AMB ante el panameño Rafael Concepción, a quien superó en una apretada decisión unánime, en un combate donde no lució tan espectacular.

Pero las dudas de cómo luciría en esta nueva división se despejaron de inmediato ante dos mexicanos. Primero fue Manuel Vargas y en seguida el entonces prospecto Hernán Márquez, a quienes destrozó para dejar en claro que también podía dominar las 122 libras.

Al ucraniano Volodymir Sydorenko lo retiró después de pasarle por encima en cuatro episodios y en su siguiente compromiso propinó uno de los golpes más sorprendentes que he visto en la televisión, en febrero de 2011.

Su víctima, Fernando “Kochulito” Montiel, en una pelea de unificación que creí duraría más, dada mi confianza en el mexicano, pero de inmediato las esperanzas se esfumaron, pues se mostró la superioridad del filipino.

En el segundo asalto, cuando el sinaloense se propuso atacar con determinación, llegó ese  contragolpe que erróneamente aparece como los nocauts más impactantes de la última década.

Y es que pese a lo escalofriante que fue la caída de Montiel, este pudo levantarse y sorpresivamente el réferi le realizó la cuenta de protección, aunque en cuanto Nonito volvió a soltar los guantes determinó el final del evento, en el que “Filipino Flash” defendía su cinturón y le arrebata al mexicano el del CMB.

FOTO: TOMADA DE INTERNET

Con esta magnífica demostración dejó en claro los niveles a los que pertenecían cada uno, no obstante, quizá esta fue su última gran victoria ante un rival que en teoría significaba alguna oposición.

En el lapso de un año realizó dos peleas que se fueron a las tarjetas, ante el argentino Omar Narváez, a quien le quitó el invicto y corrió en todo el combate, y contra el boricua Wilfredo Vázquez Jr., respectivamente.

Le siguió otra pelea que terminó en los 12 asaltos de manera más fácil ante el sudafricano Jeffrey Mathebula, aunque cerró el año con dos impresionantes triunfos vías cloroformo, en las que en un principio retiró a sus contrincantes Toshiaki Nishioka y Jorge Arce.

Ante estos logros hubo quienes lo catalogaron como el mejor libra por libra justo cuando finalizaba el 2012, título que no pudo restablecer ante Rigondeaux, quien le dio una cátedra y se vio inalcanzable pese haberse ido a la lona en un descuido.

Tras la revancha ante Darchiyan, le arrebató el súper campeonato AMB a Simpiwe Vetyeka, también de Sudáfrica, en un final polémico en el que el réferi determinó detener el combate por un corte en el ojo del “Filipino Flash” e irse a las tarjetas.

Imponente lució el jamaiquino el sábado, quien partió como favorito en las apuestas y fue superior en todo el combate, el cual concluyó con un derechazo que entró por entre la oreja y la sien del asiático.

Walters se vuelve un referente de su país, como en la década pasada lo fue el súper mediano Glen Johnson, mientras que Nonito deberá considerar qué sigue para su carrera, pues ya dejó en claro que en las 126 libras no está su sitio, además de que en sus últimos combates cuatro ha salido muy lastimado de sus ojos.

¿Qué sigue para Filipinas?

Esta derrota fue muy similar a la que sufrió su compatriota Manny Pacquiao ante Juan Manuel Márquez en 2012.

También se registró a los 2:59 del quinto asalto, y en el tercero ambos sufrieron una caída. Quizá el golpe no fue tan brutal como el que fulminó al “Pacman”, pero este ya recuperó su cinturón welter que le robaron los jueces en la primera pelea ante Timothy Bradley.

No obstante, ya muy pocos lo colocan a la par de Floyd Mayweather Jr.  y sus actuales campeones en minimosca,  Donnie Nietes en el OMB y Randy Petalcorin, con el interinato AMB, no son súper estrellas como Pacquiao y Donaire.

Habrá que esperar qué sucede con sus máximas promesas, Genesis Servania y Albert Pagara, ambos en súper gallo.

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No defrauda Walters

En su primera función en HBO y sorpresivamente favorito en las apuestas, Nicholas Walters no desaprovechó la oportunidad que tanto anhelaba.


El jamaiquino de 28 años derrotó con autoridad a Nonito Donaire por nocaut cuando concluía el sexto asalto en el evento pre estelar realizado en el StubHub de Carson, California.

FOTO: HBO

 Sus primeros golpes alertaron a Donaire, tanto, que el filipino se fue de espaldas en las primeras acciones por un tropezón, producto del empuje.


Tras recibir un golpe bajo en el segundo asalto, Walters demostró la agresividad que lo llevó a ganar nuevo de sus últimos 10 combates por la vía rápida y  en el tercero sumó una caída a su favor, luego de una combinación sencilla a la quijada, en la que su oponente colocó el guante en la lona.

“Filipino Flash” reaccionó, mostró su clase, pero a una velocidad y potencia muy inferior a la conocida. Y es que la superioridad en alcance y estatura jugaron a favor del púgil entrenado en Panamá por Celso Chávez y ahora súper campeón pluma de la AMB.

Con varias combinaciones en un intercambio en el que se vio favorecido, Walters tiró por segunda ocasión a su oponente con un derechazo que impactó entre la quijada y la sien.

FOTO: HBO

El asiático se levantó hasta el final del conteo y en malas condiciones, por lo que el réferi Raúl Caiz detuvo las acciones, a pesar de que sólo quedaba un segundo del sexto asalto, lo que a la vez fue su primera derrota por nocaut; incluso recibió 20 puntos de sutura, 10 en cada ojo, tras la pelea.

Se espera que el “Axe Man”, quien se coronó en agosto del 2012 ante Daulis Prescott y realizó la tercera defensa del fajín mundial, defienda su súper campeonato ante Johnny González o el ruso Evgeny Gradovich.

Ahora con un récord de 25 (21 KO)-0, se esperan grandes bolsas que catapulten al jamaiquino al estrellato.

Mientras que Donaire, con marca de 33 (21 KO)-3,  dijo no estar seguro de su futuro, pues regresar a súper gallo es casi imposible y desde que subió a las 126 libras ha parecido un boxeador ordinario.

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Hace Rubio el ridículo


Reiterar el encanto que es ver las peleas de Gennady Golovkin no tiene caso para esta ocasión.

Su rival, Marco Antonio Rubio, demostró una vez más que está muy lejos de militar en la élite boxística, como lo hizo por primera vez ante Kelly Pavlik en 2009 y en 2012 contra Julio César Chávez Jr., ambas peleas con la oportunidad de convertirse en campeón mundial.

FOTO: HBO

En esta ocasión se midió ante el boxeador más explosivo no solamente de los pesos medianos en el StubHub Center de Carson, California, y ya sin la opción de defender su interinato mediano del CMB, al marcar una libra y media más de lo permitido, el mexicano subió al ring quizá con la mentalidad en qué invertiría el cheque de 350 mil dólares que le depositarán, pues de boxeo hizo muy poco.

Es cierto que el “Veneno” lanzó los primeros golpes y cuando concluía el primer episodio se fajó a los certerísimos rectos de derecha de su voraz oponente, pero en cuanto sintió el poder no quiso saber más del combate.


Un extraño golpe descendente se impactó en la parte superior de la frente de Rubio, quien se fue a la lona y se puso de pie hasta el noveno latido de protección, por lo que el réferi optó por finalizar las acciones.
FOTO: HBO

Sonriente y como queriendo aparentar que estaba sorprendido por la decisión, el coahuilense de 34 años felicitó a Golovkin, quien ni siquiera se esforzó en mostrar sus mejores cualidades.

Con esta deplorable actuación, el “Veneno” sumó su séptima derrota y sus 51 nocauts en 58 victorias poco dicen, pues realmente han sido ante boxeadores de poca oposición, justo como le sucedió a en septiembre a Roberto Ortiz, curiosamente también oriundo de Coahuila y a la vez interino del CMB, pero en súper ligero.

El “Masa” se midió al feroz Lucas Matthysse y perdió de la misma manera, tras una caída que daba la impresión que podía continuar pero tardó en incorporarse y le pararon el combate, también en el segundo asalto, dejando en claro que es un peleador que es estrella sólo en los palenques.

En tanto, el sorprendente “GGG” sumó su nocaut 28 en 31 triunfos y quiere el título mundial del CMB que actualmente ostenta Miguel Cotto, quien realizaría su primera defensa ante Saúl “Canelo” Álvarez, aunque el de Kazajistán dejó en claro que él quiere destronar al boricua y después medirse con el pelirrojo.

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28 de agosto de 2014

Cinco mega batallas que defraudaron

Por la trayectoria, jerarquía y sobre todo por el legado que marcaron estos boxeadores, se especuló en su momento que cualquiera de estos combates podría considerarse como el mejor de la historia.


Sin embargo, principalmente por el absoluto respeto que se tuvieron dentro del ring ambos contrincantes, fueron peleas simples y hasta aburridas, que no correspondieron al nivel de los estelares y decepcionaron a la mayoría de los fanáticos. 

5 Oscar de la Hoya Vs Floyd Mayweather
5 de mayo de 2007, campeonato súper welter del CMB, MGM, Las Vegas.


FOTO: FIGHTGAMEBLOG.COM

En el que todavía es el evento boxístico con más Pagos por Evento de la historia, sirvió para consagrar a Floyd Mayweather Jr. Como el boxeador más dominante y taquillero de los últimos 10 años, mediante un estilo reservado y a base de ser agresivo solamente con la boca, fuera del ring.

El “Golden Boy” dominó la primera mitad del combate y hasta lanzaba tres combinaciones seguidas, logrando conectar si acaso un volado por cada una; en cambio, el afroamericano fue efectivo en sus pocos jabs y golpes de poder que soltó, razón por la que convenció a dos de los jueces, en un combate en el que al menos ocho episodios fueron sumamente difíciles de calificar.

A favor del “Money” está que cerró el combate en base a su forma de boxear y ganó claramente los dos últimos rounds. Al final, los jueces calificaron 115-113, a favor del californiano, y 115-113 y 116-112 para el de Michigan.

En su primera defensa, De la Hoya perdía el cinturón que justo un año antes le arrebatara al nicaragüense Ricardo Mayorga, y sin duda los 2.4 millones de personas que contrataron el PPV esperaban mucho más de ambas súper estrellas.

4 Julio César Chávez Vs Pernell Whitaker
10 de septiembre de 1993, campeonato welter del CMB, Alamodome, San Antonio.

FOTO: ESPN.COM
Con Mike Tyson en la cárcel, Julio César Chávez fue catalogado como el mejor libra por libra en la primera etapa de los 90.

Sin embargo, había quienes negaban al mexicano como el rey de los guantes y aseguraban que ese puesto le pertenecía a Pernell Whitaker, un sólido campeón welter que empezaba a demostrar la nueva forma de boxear de los afroamericanos, con un estilo basado en la escuela cubana.

El norteamericano había mejorado mejorado bastante desde que perdiera su invicto ante José Luis Ramírez, a quien derrotó en una revancha, y en cambio, Chávez presumía un récord de 87-0-0.

Los amantes del boxeo a la distancia, de “clase”, aseguran que esa noche fue donde debió acabar el invicto de “J.C.”, en tanto, los fieles seguidores de la agresividad mexicana aseguran que debió perder “Sweet Pea” por “rajón”, pues se la pasó amarrándose a Julio todo el combate.

Sin duda el empate fue el mejor resultado, pues si bien Chávez no lució ni pudo encontrar a su rival, éste tampoco hizo lo suficiente para ganar.


113-115, para Pernell, y dos rarísimos 115-115 decretaron el empate, para que el norteamericano retuviera su título welter, mismo que dejaría vacante para subir a súper welter un año después y que ganaría Chávez ante Andy Holligan, aunque el mexicano ya no se mostraría tan dominante en esta categoría como lo hizo en ligero y súper ligero.

3 Oscar de la Hoya Vs Tito Trinidad
18 de septiembre de 1999, unificación de los cinturones welter CMB Y FIB, Mandalay Bay, Las Vegas. 

FOTO: BOXINBRAIN.COM

Se acercaba el nuevo milenio y dos invictos welter se apuntaban como el mejor boxeador del momento.
En lo que fue una nueva edición de la guerra pugilista México-Puerto Rico, a pesar de que el pueblo azteca no quería del todo a Oscar de la Hoya, sorprendentemente Félix “Tito” Trinidad resultó como vencedor en un combate tibio y monótono.

El “Golden Boy” era ligeramente favorito, principalmente por la oposición que había enfrentado: destronó a Ique Quartey, JC Chávez, Pernell Whitaker, entre otros, para sumar cuatro coronas en distintas categorías.
En contraste, “Tito” se presentaba con 14 defensas de su cetro FIB, con el plus de haberse levantado de varias caídas para noquear a oponentes como Oba Carr, Luis Ramón Campas y Anthony Stephens.

Periodistas de todo el mundo aseguran que el gran error de De la Hoya fue regalar los últimos tres o cuatro rounds, cuando en realidad solamente en el último episodio salió a cuidarse, pues mantuvo la distancia, conectó jabs y se defendió a la perfección de los episodios 2 al 11, además logró que el boricua fallara demasiados golpes, es decir, hizo lo justo para ganar round por round.


En este combate, en el que se vendieron 1.4 millones de PPV, Tito terminó con su short blanco cubierto de sangre y al finalizar su semblante era de preocupación, el cual cambió al conocerse el veredicto, una decisión mayoritaria de 115-113, 115-114 y 114-114 que no es recordado como uno de los grandes robos sólo por lo aburrido que fue este evento, ofertado como una gran batalla y en el que ambos estuvieron lejos de exhibir su reconocido potencial, que los llevó al Salón de la Fama en este 2014.

2 Muhammad Ali Vs George Foreman
30 de octubre de 1974, por los cinturones CMB y AMB de peso completo, Kinshasa, Zaire (hoy Congo)

FOTO: TOFIGHT.RU

“Estruendo de la selva” o “La pelea del milenio” fue conocido este evento que decidieron trasladar a Zaire, y si se analiza la trayectoria de los gladiadores, ambos en el Top 5 de los mejores pesados de todos los tiempos para muchos expertos, podría decirse que, en efecto, la pelea debió de ser espectacular.

Ali tenía al público de su lado en África, América, y todo el Mundo. Su activismo y el haber sido destronado y suspendido por no ir a la Guerra de Vietnam fueron aspectos fundamentales para borrar su imagen de bocón, que tanta antipatía le provocó en el amanecer de su exitosa carrera.

Por el contrario, Foreman, que se presentaba con un impresionante récord de 40-0, 37 KO y conocido por su mal carácter, no era del agrado de los afroamericanos, pues en los Juegos Olímpicos de México 68 se negó a apoyar a los atletas de color con el saludo del “black power” al momento en que se entonara el Himno de Estados Unidos, tras recibir la medalla de oro.

Ali, tras el regreso de su suspensión, además de haber perdido el invicto ante Joe Frazier, ya sumaba otra caída, con Ken Norton, aunque a ambos los derrotó en las revanchas, en los que fueron cuatro combates de primerísimo nivel;  estos dos legendarios rivales fueron masacrados por “Big George” en apenas dos episodios.

Pero en el “Estruendo de la selva”, que se retrasó un mes por una lesión de Foreman, “El más grande” no pudo flotar como una mariposa, pero sí picó como una abeja en el octavo round para noquear al invicto Foreman y quitarle los cinturones CMB y AMB.

Fue una contienda sucia, enredada, recordada más por las provocaciones de Ali, las acusaciones de Foreman, entre ellas un supuesto acto de brujería en su contra, y la envuelta social que se generó desde que fue anunciada por el promotor Don King.

Incluso, tan sólo se le considera entre las grandes batallas de Ali por la magnitud de su rival, pues a pesar del contundente nocaut, no fue de sus mejores exhibiciones.

1 Marvin Hagler Vs Sugar Ray Leonard
6 de abril de 1987, Cinturón mediano del CMB, Outdoor Arena, Las Vegas

FOTO: TOMADA DE INTERNET

En los 80, en las categorías welter, súper welter y mediano, brillaron Roberto Durán, Thomas Hearns, Marvin Hagler y Sugar Ray Leonard; estos dos últimos, quizá los más dominantes, no se habían enfrentado.

Leonard regresó de un retiro de casi tres años y retó a “Marvelious” para conseguir su tercera corona; por la inactividad y el tamaño de su rival, Sugar estaba abajo en las apuestas 3 a 1.

En uno de los resultados más polémicos, un juez, quizá decepcionado por el poco ataque que mostró el de Carolina del Norte, vio ganar a Hagler 118-110; en contraste, los otros jueces marcaron 115-113 para el nuevo campeón.

Por esta contienda es que muchos comparan a Leonard con Mayweather, pues dio una clase de cómo se debe defender y frenar a un bombardero como Marvin, a quien no se le vio como en sus peleas previas, soltando bombazos de toda clase luego de acorralar a su enemigo.


Aunque se retiró argumentando estar molesto por haber sido robado, existen versiones de que el combate estuvo arreglado, bajo el acuerdo de Hagler, razón por la que no fue agresivo: son simples rumores, lo cierto es que “Sugar” dio una cátedra de un estilo poco conocido, que a la fecha no es del agrado de la mayoría del público, razón por la que esta pelea es considerada por muchos como la más grande decepción en la que se miden dos leyendas.

Gracias por leerme... ASR

8 de agosto de 2014

El letal Golovkin

Imagen: tomada de Internet

Convertido en la sensación de los medianos, los elogios para Gennady Golovkin cada vez son mayores.

Luego de apabullar en apenas tres rounds el pasado 26 de julio a Daniel Geale, la oposición más complicada desde que es campeón, pareciera que sus rivales están predestinados a sufrir la peor derrota de sus carreras ante sus demoledores golpes.

Para el kazajo de 32 años no existen los rounds de estudio. No es de los boxeadores que salen a cansar a su adversario o mermarlo lapso por lapso; en cuanto suena la primera campanada su oponente ya sabe a lo que se enfrenta, y no tiene otro remedio que perder con la mayor dignidad posible.

No hay sorpresas, ni golpes desconocidos o “balas perdidas”, como diría Julio César Chávez, con quien suelen compararlo, sobre todo por su demoledor gancho.

Geale subió como un ex campeón de alto perfil, que perdió su título FIB de forma apretada ante el inglés Darren Barker en agosto de 2013, y perdió por primera vez con Anthony Mundine en 2009.

Al australiano le sucedió lo mismo que a Matthew Macklin  justamente hace un año, cuando al de Birmingham no le quedó de otra que fajarse y también en el tercero sufrió un escalofriante KO.

Noburo Ishida se presentó con siete derrotas, entre ellas ante Dmitry Pirog y Paul Williams, pero en su currículum resaltaba no haber sido noqueado, además de haber sorprendido al bravísimo James Kirkland; ante “GGG”, el japonés terminó fuera del ring, también en tres episodios.

Recientemente nombrado boxeador del mes por la AMB, se le ha cuestionado sobre sus rivales, que si bien no han sido los mejores clasificados de algún organismo, tampoco se les puede considerar bultos.

Catalogado como oportunista al retar a Miguel Cotto, pocos recuerdan que pide una oportunidad por el cinturón del CMB desde que lo recuperó Sergio Martínez, quien lo perdió ante el boricua.

Campeón desde agosto de 2010, al ganarle el cinturón interino AMB al colombiano Milton Núñez, el kazajo acumula 11 defensas, todas por nocaut; de hecho, la última vez que una pelea suya se fue a las tarjetas fue en junio de 2008, cuando se midió al argelino Amar Amari.

Sin embargo, la forma en que abrió su volado derecho en el KO a Geale, digna del más inexperto aprendiz, deja interrogantes, lo mismo que los golpes que sufrió con Curtis Stevens y Gabriel Rosado.

Pero con puños y quijada de acero, estos puntos débiles parecen irrelevantes, y a diferencia de los demás fajadores sabe cortar los espacios, y estas desventajas restan importancia a sus “movimientos torpes”, como muchos catalogan la forma en que se para y cabecea.

Los únicos oponentes que aprovecharían sus debilidades son Floyd Mayweather y Andre Ward, quienes se encuentran una división abajo y arriba, respectivamente, y un peso pactado se ve complicado, al menos ante el “Money”.

¿Ante quién pelear?

Sin duda unificar le daría mayor renombre.  El campeón OMB, Peter Quillin, también invicto, es la opción más llamativa; Cotto tiene el cinturón verde, y el australiano Sam Soliman, quien sorprendió al alemán Félix Sturm, ostenta el de la FIB.

En los pesos pesados, Deontay Wilder, con 33 victorias, todas por KO, se apunta a concluir con el reinado de Wladimi Klitschko; el norteamericano no se mueve, no lanza un buen jab, no sabe tirar combinaciones ni fintas, pero tiene una pegada endemoniada, tanto, que varios entrenadores y sparrings aseguran que se trata del más fuerte de todos los tiempos.

Podría decirse que Golovkin y Wilder son la competencia directa de los estilistas, esos boxeadores compuestos en un 90 por ciento por movimientos de piernas y cintura, y apenas el 10 por ciento en ataque, y que salvo Mayweather no son comercialmente atractivos.

Dentro del ring, “GGG”, sin mucho boxeo, parece tener el antídoto para erradicar el estilo elusivo que cada vez más aburre a los fanáticos.

“Yo peleo como mexicano”, asegura el boxeador europeo, con récord de 30 (27 KO)-0, y quien es entrenado por Abel Sánchez; esto lo dice quizá para atraer los reflectores que su promotora no ha podido darle.

Y es que ¿quién no quiere ver una pelea de un campeón invicto que es comparado con Chávez?

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18 de julio de 2014

Quedan a deber 'Canelo' y Lara

Ni universidades ni escuelas: ambos se respetaron de más, ninguno mostró alternativa a su estilo y ambos decepcionaron.

El tan esperado combate que significaría la graduación de Saúl “Canelo” Álvarez y la irrepetible oportunidad que tanto anhelaba Erislandy Lara, al final decepcionó y los dos boxeadores quedaron a deber a su público.


FOTO: SHOWTIME

El intrépido arranque del tapatío dejó entrever que era cuestión de dos o tres rounds para pescar al cubano  y finiquitar el combate.

 Sin embargo, esta  premisa se desmoronó conforme avanzaron las acciones y Lara huía en cada intercambio, mientras los guantes del jalisciense se impactaban en las cuerdas.

La siempre prestigiada y eludida escuela cubana se presentó en los asaltos tres y cinco, cuando el autonombrado “American Dream” lanzaba el doble jab, seguido de un potente recto efectivo, y en seguida desaparecía a la respuesta de su oponente, quien quedó ridiculizado.

Pero Erislandy no supo llevar el combate como lo hizo su paisano Guillermo Rigondeaux ante Nonito Donaire, y lució como ante Paul Williams y Carlos Molina, pleitos que perdió y empató, respectivamente, y se vio escaso de recursos con rivales que tampoco proponen.

Álvarez mostró que no es peleador inflado. Tras perder el invicto con Floyd Mayweather, no fue su problema que Alfredo el “Perro” Angulo no saliera a pelear en marzo, y en esta ocasión, mostró el poder para frenar a uno de los más evitados en súper welter.

Sin embargo, de un ídolo se espera mucho más. Recordé, por instantes y guardando las dimensiones, a Julio César Chávez ante Pernell Whitaker, donde el fajador nunca pudo lucir, pero el estilista tampoco plasmó la superioridad de su boxeo.

Sin duda fueron más notorias las piernas de Lara, envidiadas por el mejor maratonista, que las combinaciones que erró “Canelo”.

Leí comentarios donde mencionaban que el cubano no exhibió la escuela de su país, sino la jamaiquina o la keniata, o los siempre detractores del tapatío que aseguran que el pelirrojo está protegido por Televisa y Oscar de la Hoya, y de paso desprestigian a su esquina.

Lara, antes de este combate, era el boxeador más evitado en las 154 libras, razón por la que esta función fue la primera que estelarizó un PPV, y quizá la última.

“Canelo” no se asustó como ante Mayweather y propuso la pelea, lo buscó en todos los asaltos y aunque, como de costumbre, a partir del 8 ya respiraba por la boca, el isleño tampoco cerró como en sus demás peleas, corriendo de principio a fin al mismo ritmo.

En el último round, un volado del mexicano sacudió la cabeza de Lara, cuyas piernas se tambalearon en los siguientes tres segundos.

Lara exigió la revancha. ¿Con qué argumentos se la ofrecerían al público? No mostró algo distinto para vencer a un taquillero. Cuando un boxeador quiere convencer o derrotar a un ídolo, debe hacer algo nuevo a lo que ya se le conoce, y Lara fue el mismo.

Fue abrumadora la diferencia en los movimientos de piernas y cintura, donde el cubano dio cátedra y Álvarez se veía hasta torpe al tratar de alcanzarlo, sin saber moverse a su ritmo y peor aún, sin idea de cómo cerrarle los ángulos y trabajarlo contra el encordado.

Desesperante fueron los abucheos cuando el cubano Lara no soltaba los brazos, y aunque en el porcentaje de golpes de poder –según Compubox-  “Canelo” fue quien dominó, durante todo el combate sólo conectó 9 de los 183 jabs que lanzó, cifra sin duda alarmante.

En súper welter, “Canelo parece imbatible”. Habría que ver si el “pacto de paz” entre Arum y  De la Hoya pactarían un combate conel invicto  Demetrius Andrade, campeón OMB y quien ya retó en las redes sociales al mexicano,  porque es conocedor de que podrá cobrar la mejor bolsa de su carrera, y sobre todo, porque tiene todas las condiciones para derrotarlo, o al menos volver a exhibir sus carencias.

En Cuba y Centroamérica se habla de un robo. Pienso que fue una pelea difícil de calificar y un empate habría sido justo.

Hace dos semanas, Yuriorkis Gamboa viajó  a Omaha, Oklahoma, tierra de Terence, Crawford, a quien retó para arrebatarle el cinturón ligero OMB, y se vio dominante desde el principio hasta el quinto asalto, cuando registró una caída.

Después de que el estadounidense se adaptó a la perfección, y ante el apoyo de la localía, al “Ciclón de Guantánamo” no le quedó de otra que fajarse, lo que le costó ser mandado a la lona en tres ocasiones más y perder por nocaut técnico en el noveno.

De haber seguido el estilo de su compatriota Lara, Yuriorkis habría perdido, pero hubiera sido una pelea aburrida, se hablaría de un robo, y el nombre de Crawford para nada se habría destacado entre la élite boxística; si Lara se hubiera fajado, quizá vendría un sorprendente KO en su contra y se hablaría de que “Canelo” ha progresado un mundo y está listo para una revancha ante Mayweather.

Al final, no hubo ni honor ni gloria, como se nombró a la cartelera. La escuela cubana que Lara cantó que iba a imponer desde antes de aparecer en la conferencia de Canelo- Angulo no asustó a nadie, y la universidad mexicana de boxeo que presumió el entrenador de Canelo, José “Chepo” Reynoso, se vio como una telesecundaria o bachillerato semiescolarizado avalado por la UdeG.

Gracias por leerme... ASR

23 de junio de 2014

Nikolái Gógol, un gran cronista

En alguna etapa de mi adolescencia quise ser escritor. Inventé historias de ciudades desconocidas para mí; describí gente a la que jamás traté, y precisamente por lo complicado que es crear basándose en lo desconocido, sin fundamentos, fue que me abstuve de seguir escribiendo.

Estoy atrapado por la literatura rusa desde hace un par de años, tanto, que recién leí las primeras obras de mi segundo escritor preferido, Fiodor Dostoievski, y después las de su paisano Nikolái Gógol.

IMAGE: http://inlenivka.ru/

Son cuentos con ideas cortas, o ideas completas pero con desarrollo a medias, pero narraciones buenas, que sin duda fueron la estructura para que de ahí surgieran obras como “Los Hermanos Karamazov” o “Almas Muertas”.

De Gógol apenas había leído este último libro y uno que otro cuento en internet o libros recopilatorios. En la pasada FIL compré “El Capote y otros relatos” y apenas tuve tiempo de empezarlo hace dos semanas. El primer cuento se titula “La Avenida Nevski”, y en los siguientes cuatro, incluido “El Capote”, aparece esta vialidad relevante en San Petersburgo durante el Siglo 19.

Tres trágicas muertes envuelve mi fabuloso libro que me costó 40 pesitos mexicanos. En “La Avenida Nevski”, un pintor de 16 años se enamora a primera vista de una prostituta, a la cual, en su segundo encuentro, le pide matrimonio y promete ayudarla a “cambiar; al recibir una humillante carcajada como respuesta, decide suicidarse”.

Después. En “El Retrato”, otro joven pintor, ayudado por un cuadro demoniaco, sale de la miseria y se convierte en un célebre artista.  De adulto, poseído por la envidia y los celos, se dedica a comprar las mejores obras de sus compañeros para quemarlas, para que nada más resalte ante la sociedad el trabajo de él.

Son personajes de San Petersburgo, la ciudad donde creció Gógol, los que lo llevaron a convertirse en un ícono de las letras universales. Debemos inmortalizar en nuestros escritos a quienes tratamos, esas personas que las hemos visto de frente, que leemos, o mejor dicho, tratamos de adivinar sus pensamientos, y de repente sí acertamos.

Se escribe sobre las expresiones faciales de terror que vemos, podría ser en una madre que ve morir a un hijo. O un acto de venganza, como el que puede realizar un compañero de secundaria, víctima de bullyng; de lujuria, como aquel anciano maestro que desea sexualmente a nuestras compañeras, y en demás rostros que vemos en nuestra casa, en nuestra oficina, en nuestra calle o en el camión en el que nos trasladamos a la escuela, al trabajo, a una plaza para tomar café.

Es una leyenda urbana -como La Llorona- la historia de Akaki Akákievich, aquel desdichado y modesto funcionario que se compra un capote con mucho esfuerzo, el cual le es robado el día que lo estrena. El triste final, su nostálgica muerte y la indiferencia del general lo convierten en un fantasma, al cual ya todos conocen, contrario a cuando estaba vivo: aquí es donde radica la magia de los escritores: inventar sobre personas originarias de países o ciudades que desconocemos no tiene chiste.

¿Por qué no escribí, allá por el 2006 o 2008, sobre personajes parecidos a mis vecinos, a mis maestros, a mi ex novia, a la que nunca quise ser su novia, o de la que nunca quiso ser mi novia?

Fácil de responder: primero, lo creía aburrido, sin sentido, y de cierto modo existe el miedo en describirse a uno mismo cuando se habla de otros, por eso recurrí a inventar aventuras que jamás viví, y peor aún, que ni siquiera intenté o creí posibles.  

En 2011, durante un breve curso de redacción en cierto periódico, una ilustre profesora preguntó cuál era el mejor periódico del mundo: ¿Wall Street, New York Times, Daily Mirror o Reforma (jaaa)?

La respuesta era simple: el mejor diario es el de nuestra ciudad. Como buenos ciudadanos y mejor aún, para entender nuestros problemas como sociedad, debemos interesarnos por lo que acontece en el entorno del que somos parte, del realmente podríamos formular una explicación; así, los hechos que ofrecen los medios, nosotros con toda la confianza los podemos aprobar o desmentir. Del "neoemperialismo ruso" del siglo 19, ¿En qué nos afecta? ¿O cómo podíamos inventar un personaje de ese espacio y lugar sin plagiar a Dostoievski o a Gógol?

Precisamente, las “Almas Muertas”, aquellos ciervos fallecidos que Chíchikov intentó comprar, son la perfecta creación de Gógol.

El fraude que con tanto ingenio planeó Paul Ivanovich para presumir bienes inexistentes, y el colorido que nos da de las carreteras, los mujics, las esposas e hijas de coroneles, los salones de baile, las carcajadas de un obeso y comprensivo amo, el rencor de un funcionario envidioso, entre muchos otros detalles, nos indican que un verdadero escritor, ante todo, es un extraordinario cronista del suelo que lo vio nacer.

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8 de junio de 2014

Debe retirarse el 'Maravilla' Martínez

Al concluir el primer round, creí que no saldría al segundo, por lo endebles que se veían sus piernas,  y en el tercero, recordé a Juan Manuel Márquez en su primera pelea contra Manny Pacquiao, y pensé en que el argentino tiene el corazón para realizar una hazaña similar.

De tener sus piernas en condiciones óptimas, no habría dudado en ponerlo como favorito, pero la inactividad de más de un año y haberse ido a la lona en sus cuatro últimas peleas, la mayoría por la deplorable condición de sus rodillas, daba amplias posibilidades para que Miguel Cotto lo destronara.
FOTO: ESPN

Y así fue. Luego de ser madrugado con el primer recto de derecha disfrazado de jab que lanzó el boricua, Sergio sufrió tres caídas en el primer round.

Su experiencia, y principalmente su corazón, lo llevaron a continuar ocho episodios más, soportando el contragolpeo de su rival, quien quizá dio la mejor exhibición de su también gloriosa carrera.

Sergio luchó tres veces más que cualquier boxeador más para ganarse el respeto, no me cansaré de compararlo con el “Dinamita” Márquez, quien es un año mayor, pero no ha batallado con las lesiones como el argentino.

“Como un ciego que no puede ver, alguien que no tiene piernas, no puede boxear”, mencionó Eduardo Lamazón en la transmisión de TV Azteca, en referencia a su paisano, a quien su esquina ya no lo dejó continuar para el round 10.

Fue en la pelea que lo consagró ante las multitudes, contra Julio César Chávez Jr., donde dio su mejor cátedra, en la que también inició la caída de su legado.

En el último round de esa pelea, la caída ante el Junior le ocasionó una lesión en su pierna izquierda que lo mantuvo alejado de los entrenamientos cinco meses.

En su regreso, en abril de 2014 ante Martin Murray, Martínez no se vio tan dominante como contra el mexicano y si el británico tuvo lapsos brillantes fue por lo que dejó de hacer: ya había señales de una mala recuperación.

Este debe ser el adiós del bonaerense, quien tras ser noqueado en el 2000 por Antonio Margarito, debió esperar ocho años para recibir una oportunidad de campeonato, siendo robado con un empate con Kermit Cintrón y una derrota ante Paul Williams.

Martínez, ya con 36 años, apabulló a Kelly Pavlik, quien se apuntaba como la próxima figura de Estados Unidos, y en  la revancha con Williams dio el mejor KO del 2010.

Para el año siguiente, sin motivos razonable, el CMB le quitó su título mediano para regalárselo a Chávez Jr., y debió realizar dos combates para tener la oportunidad de recuperarlo.

No hay razón para que el “Maravilla” continúe boxeando. Tarde, pero el éxito y reconocimiento llegaron.
Sobre Cotto, todo indica que irá de nuevo ante Floyd Mayweather, al menos que Bob Arum logre convencerlo de que firme con Top Rank y la revancha sea ante Manny Pacquiao. .. 

Gracias por leerme... ASR

22 de mayo de 2014

¿Un quinto capítulo?

Esta semana, el tema de conversación en el ámbito boxístico es la pelea que al parecer sostendrán, por quinta ocasión, Juan Manuel Márquez y Manny Pacquiao, a finales de año.

Contra los intereses poco se puede hacer y Bob Arum prácticamente tiene montado el evento, que se realizaría en Macao, y en caso de que el mexicano se niegue a medirse nuevamente contra el “Pacman”, sus posibilidades de conseguir un campeonato u otra pelea relevante serían mínimas.











FOTO:http://cdn0.voxcdn.com/entry_photo_images

¿Por qué Márquez se negaría?

 El “Dinamita” se ha cansado de repetir que el fulminante KO que le propinó al filipino en diciembre de 2012 fue el punto final de sus combates, y aunque se habla de que podría embolsarse hasta 15 millones de dólares, Márquez no olvida que para la primer revancha debió esperar cuatro años, y tres para la tercer pelea.

¿Por qué negarse podría ser el final?

Los campeones en peso welter,  Shawn Porter, Keith Thurman y Floyd Mayweather Jr. pelean para Golden Boy Promotions, lo mismo que los súper ligeros Danny García y Lamont Peterson; la única opción es Ruslan Provodnikov, a quien Márquez evitó.


Sin duda tendría sentido un quinto capítulo de esta legendaria rivalidad, pues basta ver los últimos dos combates de Pacquiao, cuando en noviembre exhibió a Brandon Ríos, y recientemente contra Tim Bradley en abril, a quien le arrebató el cinturón OMB.




















FOTO: http://static.boxrec.com

Dos boxeadores de primer nivel. Márquez dio cátedra ante Mike Alvarado, a pesar de haber caído en el noveno asalto nunca estuvo en condiciones de perder, y su derrota ante Bradley fue por escaso margen.
No sé con quién compararlos, son únicos, si acaso superados por Floyd Mayweather Jr., pero de él, en 20 años, sólo se hablará de un afroamericano que ganó muchísimo dinero y terminó invicto… ni una sola de sus peleas será recordada, ni los robos ante Oscar de la Hoya y José Luis Castillo, ni su más reciente triunfo ante Marcos Maidana, el valiente argentino que pudo conectarlo.

En cambio, de las historias de Juan Manuel Márquez y Manny Pacquiao se podría escribir una enciclopedia…o dos: se enfrentaron a rivales de renombre cuando estos aún estaban vigentes, invictos, y no en el ocaso de su carrera, como lo ha hecho el propio Mayweayher.

¿Falta un capítulo a este drama titulado Márquez - Pacquiao?

Por supuesto que sí. El demonio filipino no puede quedarse con los brazos cruzados.


Han pasado 24 rounds desde aquel escalofriante nocaut que lo alejó del planeta varios minutos, en ese sexto asalto de aquel 8 de diciembre de 2012, cuando se vio tan feroz como cuando despedazo a Marco Barrera, a Ricky Hatton y a Miguel Cotto, y de repente, esas ansias de liquidar a quien siempre se había dicho robado, lo motivó a irse con todo su arsenal en los últimos 10 segundos del asalto y… un derechazo del excelso Márquez lo dejó como todos mexicanos anhelaban verlo desde años, dado a la innumerable cantidad de pugilistas mexicanos que había despachado.















FOTO: Tecate Box

Y Manny volvió. A pesar de las súplicas de su esposa y amigos. Con justicia recuperó el cinturón  porque, siendo él un boxeador “fajador”, dio clases a un bravísimo Brandon Ríos, y llegó la hora de ajustar cuentas con Tim Bradley, una corona que no debió haber perdido, no al menos en junio de 2012, cuando increíblemente los jueces vieron ganar al norteamericano.

¿Qué puesto ocupan en la historia actual del boxeo? No está de más recordar que noviembre de 2011, en la tercera edición, todos daban por muerto al mexicano y aunque dio la mejor pelea de su vida, los tres jueces lo vieron caer, irónicamente le fue peor en las tarjetas que en los dos primeros combates que realmente fueron parejos, muy complicados de calificar round por round.


Por supuesto que falta un capítulo final… ¿Se retiran ambos?  ¿Consolidan a Macao como sede boxística, o atascan el Estadio Azteca? Aún no se sabe, porque aquel regreso luego de irse tres veces a la lona; aquella caída que definió una férrea pelea; el robo más grande de la historia en una pelea de campeonato y uno de los KO más brutales de todos los tiempos parecen poco para la grandeza de estos míticos boxeadores.


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7 de marzo de 2014

Un mano a mano tardío

En el boxeo hay frases trilladas como “el que pierda tiene que retirarse”.

Este 8 de marzo se enfrentan Saúl Álvarez y Alfredo Angulo, ambos vienen de dolorosos tropiezos y aunque quien termine derrotado difícilmente deberá pensar en el retiro, sí tendría altas probabilidades de pasar a segundo plano.

Es un “mano a mano” tardío y desigual -no por la corta edad del tapatío-, que debió realizarse hace dos años, cuando la bravura del “Perro” era demasiado para exponer a un prospecto como el “Canelo”.

No tengo duda que en ese entonces al de Mexicali le habría bastado la mitad de la pelea para someter al jalisciense, quien ha madurado y aprovechará que Angulo viene de sufrir una fractura considerable ante Erislandy Lara y que no es el mismo desde que estuvo detenido por la migración norteamericana durante nueve meses.

Ahora todo indica a que el “Perro” es el escalón perfecto para que Álvarez vuelva a competir por alguno de los cinturones que perdió ante Floyd Mayweather Jr. en septiembre, pues el considerado mejor libra por libra planea realizar sus siguientes pleitos en welter.

El ‘Perro’

Uno de mis boxeadores preferidos es Alfredo Angulo. La primera pelea que vi de él fue por casualidad en un Viernes de Combate de ESPN, ante Gabriel Rosado, quien en la actualidad milita en el peso mediano.

En ese entonces apenas seguía el box y me conformaba con lo veía en la televisión abierta. Supe que no estaba invicto, que perdió su combate previo, ante un irregular Kermit Cintrón; un dato duro, pues al boricua lo fulminó dos veces Antonio Margarito.

A Rosado lo noqueó en dos rounds y ese mismo año, en noviembre, despachó en tres episodios a Harry Joe Yorgey.

En 2010 derrotó al colombiano Joel Julio en el round 11 y después al canadiense Joachim Alcine, apenas en el primero;  junto con Carlos Molina y Lara compartía el top 5 de los súper welter, según boxrec.

Después por problemas con su promotor paró un año pero regresó aún más espectacular y explosivo que sus combates previos y en agosto de 2011 noqueo, también en el primer asalto, a Joe Gómez.

No había duda, Angulo se merecía una oportunidad para pelear por un campeonato y los críticos apuntaban al del CMB, que obtuvo Saúl Álvarez en marzo de ese año ante Matthew Hatton, quien siempre había peleado en welter y no estaba en el top 10.

Su oportunidad de lucirse llegó en diciembre de ese año, en Cancún ante un alicaído James Kirkland, pelea que marcó el inicio de su debacle, pues pese a tirar al estadounidense en el primer round, en ese mismo episodio él se fue a la lona y el réferi detuvo el combate en el sexto, pues el “Perro” recibió una paliza.

Poco después pasó nueve meses bajo arresto por problemas de documentación en Estados Unidos y reapareció en un ring un año después, con un nocaut en el primer round ante un desconocido Raúl Casarez.
Al regresar en una función estelar fue exhibido por el estilista Lara, aunque como consuelo puede presumir que mandó al cubano dos veces a la lona.

‘Canelo’

Del “Canelo” supe de su existencia en 2004, cuando el pecoso entrenaba en el CODE Jalisco y apenas tenía 14 años, pero ya todos hablaban de que él sería la próxima estrella del boxeo local y nacional.

Cuatro años después el jalisciense ya figuraba en las peleas locales y en 2009 era un fenómeno televisivo.

Mientras despachaba a veteranos como Carlos Valdomir y Shane Mosley, o  boxeadores de menor tonelaje como Matthew Hatton y Josesito López, el rating de su fanaticada se disparó en gran porcentaje.

Su boxeo también iba en ascenso y lo demostró ante un experimentado e invicto Austin Trout, sin embargo así como se apresuraron en convertirlo en campeón, enfrentarlo ante Mayweather fue un desacierto, y el “Money” lo llevó a la escuela con facilidad.

Esta pelea tiene todas las características para ser de las mejores del año. Álvarez podrá mostrar su mejor boxeo dado el estilo de Angulo, quien a su vez tendrá la ventaja de que el tapatío no tiene la rapidez ni la clase de Lara.

Gracias por leerme... ASR