29 de septiembre de 2013

La Madre


Es Rusia, en alguno de sus múltiples y desolados pueblos reprimidos por el zarismo, a finales del siglo 19.

Por medio de Pelagia, una mujer de edad madura, madre de Pável y esposa de Mijail Vlásof, Máximo Gorki narra los inicios del comunismo en aquel país, antes de que estalle la revolución que dará origen a la Unión Soviética.


Sin conocer a los creadores de estas ideas, a quienes sólo se refiere como “personas graves e imponentes”, no trata temas doctos ni los explica; el autor simplemente detalla el entendimiento del pueblo, que comprende el punto principal de la revolución, que es la lucha contra la desigualdad de clases y el abuso en los obreros.

IMAGEN: PLANETA ELLAS.COM

Guiados en un principio por jóvenes intelectuales e idealistas de las clases media y alta, así como por profesores, los jóvenes obreros, además del gobierno, se enfrentan a sus propios ideales y modales que deben cambiar para exigir igualdad.

Luego de reconocer las costumbres que llevan a los vicios, surge el intento por modificarlas y ese así como Pável, de 16 años, al perder a su padre lo imita al frecuentar las tabernas e insultar a su madre.

De repente empieza a realizar viajes a la ciudad, donde lee libros de los socialistas, con quienes se reunía en secreto. Después los encuentros se realizan en su casa, donde Pelagia comprende el espíritu del movimiento criminalizado por empresarios y autoridades.

Entonces ella también cambia de parecer y cuando su hijo es arrestado se convierte en “La Madre” de todos los simpatizantes, muchos de ellos reñidos con sus familiares; Pelagia no sólo es la madre de Pável, sino de todos los rebeldes, cuida a quien abre los ojos, a quien exige libertad e igualdad, sin importar que esto le cueste la vida.

Se gana el respeto y recuerda cuando aprendió a leer y a pesar de su edad, se esfuerza por retomar costumbres que hacía antes de casarse.

Conforme se introduce con los insurrectos, le incomoda que duden de su capacidad y voluntad, comprueba que ya no piensa como los campesinos y asimismo que dentro de ellos existen divisiones, diversas tendencias, que a lo largo de la historia marcarán una pauta fundamental de la historia europea y universal.

"Cada cual quería saltar más arriba del otro, y la madre se angustiaba de tristeza…cada cual quería mostrar ante los camaradas que él era quien estaba más cerca de la verdad ", menciona Gorki al respecto.

Inspirada en la vida real de Ana Kirilovna Zalómova, mujer revolucionaria quien, en una entrevista sobre su legado, da crédito a su hijo en todo momento. Y es que fue él quien por primera vez la impulsó a pensar, a ver la realidad, a alejarse de los principios del zar y sobre todo, de la iglesia, normas para manipular a la sociedad, pues antes no solía expresar sus sentimientos, desangelados a causa del abuso de su marido.

"Los hijos, lo más puro de nuestra sangre, los pedazos de nuestro corazón, lo que queremos por encima de todo, sacrifican la libertad y la vida, perecen sin sentir piedad de sí mismos; pues ¿qué no haría yo siendo madre?", refiere el autor.

"No avergüences a tu hijo", se decía al sentirse descubierta por los policías, quienes la seguían en el tren, sabiendo que llevaba consigo las hojas donde se plasmaba el discurso que se pretendía repartir en diversos pueblos.

Una historia aburrida para quienes buscan acción y romanticismo; la única felicidad de estos héroes es luchar pos sus ideales y compartirlos al pueblo para que el gobierno los asimile, a costa de vivir en el anonimato o el exilio. Expresa el amor a los principios humanos y el odio a quienes les decían que sus pensamientos "molestaban a los muertos y despertaban a los cadáveres".

Cada personaje toma su propio camino y así florecen las vertientes de los socialistas quienes, en un principio, su “única arma era la palabra”; unos prefirieron seguir en el campo y con la premisa de asesinar a los gobernantes, y para otros, su prioridad fue la educación… Pelagia, ya rezando menos y pensando más en Jesús, sigue el idealismo de su hijo.

FRASES:
 
"Trabajad para conseguir la libertad...el pan y la verdad han de venir con ella". 
"La verdad anda en silencio por la tierra, busca asilo en el corazón del pueblo".
"Pero el cinismo es evidente y la crueldad irrita al pueblo".
"Más vale buena pelea que mal arreglo".
"En cuanto se comprende un poco, se es tan desgraciado".
"Cuando uno los ve piensa que Rusia será la democracia más brillante de la tierra".
"No creen en Dios, y exhortan a las gentes para el saqueo de las iglesias...eso es lo que hacen".

Gracias por leerme... ASR

21 de septiembre de 2013

Se apagan 'estrellas' en días patrios


Por segundo año consecutivo, fue durante un sábado de Fiestas Patrias cuando un “campeón” decepcionó, o no dio el ancho, en una pelea estelar de box.

Julio César Chávez Jr. y Saúl Álvarez eran vistos como héroes o villanos, dadas las circunstancias un tanto similares de sus respectivas carreras, y ahora la credibilidad de ambos tiene más preguntas que respuestas.


El día que debieron callar críticas y consagrarse como dignos campeones, reflejaron la realidad: les quedaron enormes los cinturones;  impulsados por la mercadotecnia, apoyados por dirigentes, promotores y sobre todo, las televisoras, quienes los sobrevaloraron, se atemorizaron ante oponentes de primer nivel.  

FOTO:VIVELOHOY.COM

En 2007 el deporte de los puños, en el que México destaca desde hace al menos cuatro décadas, regresó a la televisión abierta (primero fue en TV Azteca, en enero, y meses después Televisa) tras poco más de 10 años de ser una exclusividad del pago por evento.

En ese lapso, el público no vio consagrarse a leyendas como Eric Morales y Marco Antonio Barrera, ni cómo concluía el inmaculado reinado de Ricardo López, tampoco la consolidación de Juan Manuel Márquez.  Ante la inmediata respuesta de la audiencia,  el duopolio creó sus propias estrellas.

La gran mayoría de los mejores exponentes mexicanos han competido en pesos chicos –de súper pluma para abajo-, ahí que la apuesta de las televisoras se diera en pugilistas de categorías que generan mayor expectativa en el mercado estadounidense, que ante la carencia de afroamericanos en los pesados, las divisiones taquilleras en la actualidad son ligeros, welters y medianos.

Del lado de TV Azteca estaban Omar y Julio, hijos del mejor boxeador mexicano de todos los tiempos,  Julio César Chávez; el primero de ellos se fue perdiendo a partir de julio de 2009, cuando su rival, Marco Nazareth, falleció tres días después de la pelea, consecuencia de la golpiza que recibió y la negligencia del réferi, que se tardó en detener el combate.

Por esa fecha, en Televisa ya figuraba el carismático Saúl Álvarez,  apodado “Canelo” debido al color de su cabello. El jalisciense, que ostentaba una fuerza descomunal, apenas tenía 19 años y ya arrasaba con multitudes, mientras que Julio poco a poco empezaba a figurar en las funciones sabatinas, sólo que era recibido y despedido con abucheos; pareciera que el apellido le estorbaba e incluso en una ocasión anunció que pensaría en el retiro.

En 2011, aún siendo promesas, ambos eran campeones del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), que desde hace 38 años preside el tamaulipeco José Sulaimán. Primero lo consiguió “Canelo”, el 5 de marzo de 2011, cuando le ganó el título vacante a Matthew Hatton, en ese entonces con récord de 41 victorias, 4 derrotas y 2 empates. El británico siempre, categoría welter, no había peleado en la división de las 154 ni estaba en el top 10 de los ranqueados, situación que generó controversia.

Poco después, el 4 de junio, el mayor de los Chávez compitió por el cinturón de peso mediano –también vacante-, ante el ex campeón Sebatian Zbik, resultando vencedor en una polémica decisión dividida, pues muchos vieron ganar al alemán.


Con el tiempo y ante la exigencia de mejores rivales, debido a las cuestionables defensas realizadas, los dos aztecas se enrolaron con promotores y entrenadores de grandes ligas.

                                                                  IMAGEN:VIVELOHOY.COM
El 15 de septiembre de 2012, en pleno Grito de La Independencia, bajo la tutela del popular entrenador Freddie Roach, Julio César Chávez Jr. enfrentó el que hasta ahora ha sido su más importante -y último- combate.

Desde su camino hacia el ring, el junior se mostró desconcertado, todo lo contrario que su rival Sergio Martínez, quien iba decidido a recuperar su cinturón que  el CMB le despojó injustamente para otorgárselo al mexicano.

“El Maravilla” avasalló de los rounds 1 al 11 a Chávez, quien no reaccionaba dentro del encordado y en varios descansos discutíó con los integrantes de su esquina.

Para el último episodio, con el rostro deformado y sangrado debido a la golpiza, el todavía campeón e invicto salió decidido a noquear al argentino. Lo perseguía,  fallaba los pocos golpes que lanzaba y en cambio recibía fuertes combinaciones, como había sucedido en toda la pelea.

En la mitad de ese mítico round, tras arrinconarlo sobre las cuerdas, por fin logró conectar a Martínez, con tres potentísimos golpes de izquierda que lo estremecieron, haciéndole sangrar el rostro, e hizo que todo el público del Thomas and Mac Center, de Las Vegas, enardeciera y se entusiasmara.

Ese momento de inmediato emuló al que en 1990 su padre protagonizó ante Meldrick Taylor, cuando a 17 segundos de concluir la batalla y estar abajo en la puntuación de los jueces por primera vez desde que se coronó como monarca, Chávez propinó un formidable gancho al estadounidense, quien se desparramó sobre las cuerdas y el réferi optó por finalizar el enfrentamiento.

Pero Chávez Carrasco, de 26 años en ese entonces, no es ni la sombra de su papá. “El Maravilla” se las ingenió para sobrevivir; se amarró unos segundos y se fue al suelo para recuperar aire, movió las piernas y en el conteo de los últimos 10 segundos tuvo la gallardía de fajarse.

Ese mismo día, producto de la grosera rivalidad entre promotoras y televisoras,  el invicto campeón mexicano “Canelo” Álvarez peleó en Los Ángeles ante Josesito López, un boxeador que tuvo que brincar del peso súper ligero al súper welter.

El ídolo mexicano demostró su superioridad en peso y potencia durante los cinco rounds que duró la pelea, y tras conocerse la derrota de su rival televisivo, se rumoró, entre segudores y expertos, que Álvarez era un campeón digno, de verdad, todo lo contrario que Chávez, a quien su fama se debe por su padre.

Concluido el combate, el junior regresó el cinturón al veterano sudamericano, exigió una revancha y días después su examen antidoping resultó positivo en mariguana. Recibió un castigo de ocho meses sin poder pelear y en ese tiempo descuidó su físico: si antes le era difícil dar las 160 libras, ahora resultaba más complicado.

 Aunque peleará la próxima semana contra Brian Vera, en peso pactado en 165 libras, la derrota aún parece afectarle, así como las indecisiones sobre quién llevara las riendas en su equipo de trabajo, y sobre todo los altercados con su padre. De hecho, este combate ha cambiado cuatro veces de fecha.


 Todo indica  en que el sinaloense, en caso de lograr la tan ansiada revancha ante Martínez, debería de subir a la categoría de los súper medianos. Actualmente su credibilidad como boxeador pende de ese episodio 12.


El fin de semana pasado, en la cartelera más importante del año y con la oportunidad de conseguir una de las victorias más sorprendentes de la historia, el “Canelo” se midió ante el invicto Floyd Mayweather Jr., sin duda el mejor boxeador libra por libra de los últimos 10 años.

En este evento el de Juanacatlán, pese a estar abajo en las apuestas,  tenía todo por ganar y poco que perder boxísticamente hablando, sin embargo, la presión de ser catalogado como el mejor boxeador del mundo era grande. Floyd siempre deja entre ver que sus rivales no pudieron encontrarlo; el canelo ni siquiera lo buscó.

Álvarez, con un boxeo simple y mezquino, en ningún momento hizo por retener su cinturón y el apodado “Money” le dio una cátedra al grado de hacerlo parecer tanto un niño que apenas aprendía  a moverse en el ring y lanzaba sus primeros golpes, y a la vez, un boxeador viejo, acabado, sin aire desde los ocho rounds, como ha sido común incluso en las peleas que ha destruido a sus contrincantes.

Sin la presencia de su promotor y mentor, Oscar de la Hoya, en el MGM de Las Vegas debido a problemas de adicciones, tampoco los neófitos comentaristas de la televisora de Chapultepec  18, ni el público, respaldaron al pelirrojo, quien quedo a deber y en ningún momento ofreció algún argumento para que sus simpatizantes creyeran en que pudiera dar la campanada.

Álvarez estuvo lejos de campeones jóvenes, como Fernando Vargas, quien en el 2001, a pocos días de cumplir 23 años, dio un dignísimo combate ante el legendario puertorriqueño Félix Tito Trinidad.

Es una incógnita la reacción de sus miles de seguidores del pelirrojo más famoso de México, quienes la mayoría de ellos saben más el nombre de las mujeres con que ha salido y de los automóviles lujosos que se ha comprado, que los rivales que ha enfrentado.

También falta por definir la postura que tomarán Televisa y De La Hoya, pues de los boxeadores de Golden Boy, Danny García ha superado retos complicados y pudiera destronar a “Canelo” como el consentido de la empresa que preside Richard Schaefer.


Si Chávez vence a Vera y se da la revancha ante Maravilla, donde tiene amplias posibilidades de salir victorioso, sobre todo por la edad y las constantes lesiones del púgil pampero, Junior reviviría y su televisora sin duda lo colocaría como el gran ídolo que han querido fabricar.

Mientras que el jalisciense no sufrió daños físicos como Chávez Jr., pero sí quedaron más exhibidas sus debilidades, y probablemente no tardará un año en volver a pelear como su homólogo. Ya no son invictos ni campeones y recuperar la credibilidad sin duda les costará.

Aunque a la carrera de ambos aún les queda demasiada cuerda, lo cierto es que decepcionaron en su primera oportunidad de demostrar a propios y extraños un potencial digno de ídolo. México ha tenido más de 130 campeones del mundo, y estas derrotas poco significan para el palmarés nacional, donde figuran nombres como Salvador Sánchez, Vicente Saldívar, Carlos Zárate, Guadalupe Pintor, Daniel Zaragoza, entre muchos otros.  


Gracias por leerme... ASR

16 de septiembre de 2013

No está 'Canelo' a la altura

Arrasa Mayweather con ‘Canelo’

El mote de “The One” del súper evento del sábado en Las Vegas, pertenece a Floyd Mayweather Jr. luego de haber apabullado, episodio tras episodio, a Saúl Álvarez y ganarle en una polémica decisión mayoritaria que otorgó el colegiado.

Y es que en una pelea donde la única igualdad entre ambos era el invicto en sus carreras, una juez calificó un injustificable 114-114, mientras que sus colegas otorgaron 116-112 y 117-111, pese a que fue sólo en el primer round donde el jalisciense pudo competir.



La fina y emblemática silueta del “Money” lució una vez más para finalizar con los brazos en alto, no sólo con su cinturón defendido, sino también con los títulos súper welter del CMB y la AMB que le arrebató fácilmente al mexicano, con quien parecía realizar una sesión de sparring.

En contraste, “Canelo” sufrió una noche triste al conocer por primera vez la derrota y sobre todo mostrarse inoperante, exhibiendo las críticas que desde hace años le han cuestionado sus detractores, como lo es el no saber mover la cintura ni caminar correctamente sobre el encordado, y sobre todo, la irrelevante y desalmada esquina que tiene, donde en cada descanso ni siquiera porras recibió.

Arriba del ring todo el espectáculo fue del norteamericano, quien pese a no utilizar artimañas que son su marca registrada, como codazos, golpes de conejo y el estarse amarrando durante cada intercambio, neutralizó por completo a Álvarez, quien nunca pudo descifrar las simples pero precisas combinaciones de su experimentado rival.

Ante la poca propuesta del pelirrojo, contrarrestado en cada ataque por Floyd, el público del MGM Grand, en su mayoría conformado por mexicanos, permaneció callado, resignado ante la caída de su ídolo, quien ni siquiera lanzó sus potentes derechazos que lo han consagrado; se vio inmaduro y torpe, muy lejano a aquel boxeador ovacionado hace cinco meses en Texas, cuando derrotó a Austin Trout.

Sin estrategia ni variantes, el jalisciense comenzó a respirar por la boca a partir del octavo capítulo. Además evidenció su escasa defensa y ni en los últimos tres minutos trató de cerrar con dignidad el combate, dejando su explosividad y potencia para otra ocasión.

“Canelo”, ahora con 42(30)-1-1, decepcionó a sus millones de fanáticos, quienes se creyeron el cuento de que en él figuraba el nuevo ídolo del boxeo nacional y mundial, mientras que Mayweather, a sus 36 años y con sus 45 peleas ganadas, dejó claro que sigue siendo el rey libra por libra, con la impresión de no haber alguien capaz de quitarle el invicto.

Dany, un campeón menospreciado

Pese a su calidad de invicto y ser el campeón defensor, Dany García era marcado como una víctima más del noqueador argentino Lucas Matthysse, a quien derrotó de manera apretada, pero clara, para defender su título súper ligero del CMB en decisión unánime.

Este combate prometía ser explosivo y concluir por la vía del cloroformo, sin embargo, ambos púgiles se respetaron en todo momento y fue sólo en los últimos treinta segundos cuando decidieron fajarse.


El de origen boricua comenzó lento, midiendo a su rival, sin meterse en el intercambio de golpes. En el segundo round Matthysse, de 30 años, soltó los guantes, fue más agresivo y en los siguientes tres episodios ya lograba encerrar en las cuerdas al “Swift”, quien con movimientos de cintura poco a poco eludió a su rival y comenzó a disparar su poderosa izquierda.

Entonces García, de 25 años, cambió de estrategia y a partir del séptimo asalto, cuando el parpado derecho del sudamericano se inflamó producto de un volado izquierdo, fue amo y señor de la pelea, lanzando toda clase de combinaciones.

Con el panorama a su favor, el oriundo de Filadelfia continuó con el dominio y en el décimo primer lapso, tras conectarle varios ganchos en la zona hepática y dirigirlo a las cuerdas, mando a la lona a “La Máquina Argentina", y aunque parecía que el estadounidense podría noquearlo tras el conteo, Lucas no retrocedió.

Sin embargo, ese punto favorable de la caída lo desperdició en el último round al propinar un golpe bajo que fue apreciado por el réferi Tony Weeks, quien de inmediato le descontó un punto.

Con el ojo repuesto debido a la gran labor de su esquina, el de Chubut, consciente de que sólo un nocaut le daría el triunfo, salió decidido para conseguir ese ansiado título que por diversas circunstancias nunca ha obtenido, y de paso mantener su racha de seis victorias por la vía rápida.

Pero García demostró que es un digno campeón y que tanto esta victoria, como las conseguidas ante Zab Judah, Amir Khan y las dos ante Eric Morales no fueron producto de suerte ni casualidad, y también exhibió su potencial, hizo retroceder de nuevo al argentino, quien padeció su tercera derrota y ahora registra un récord de 34 (32)-3.

Al final, las tarjetas del jurado sumaron 115-111 y en dos ocasiones 114-112, todas a favor de Dany, para consumar su cuarta defensa desde que en marzo de 2012 le arrebató el cinturón al “Terrible” Morales, ligar 27 victorias, 16 por nocaut, y mantenerse en la cúspide de las 140 libras. 

Gana Molina titulo ambulante

En la pelea más aburrida de “The One”, Ishe Smith perdió su cinturón súper welter del FIB ante el mexicano Carlos Molina, tras una decisión dividida.

Pese a pelear en Las Vegas, su ciudad natal, el apodado “Sugar Shay” demostró una vez más su inconsistencia y apenas en su primera defensa perdió el cinturón que le quitó a Corneluis Bundrage.

Mientras que el michoacano conquistó su primer título luego de sufrir una polémica descalificación ante James Kirkland, en marzo de 2012, en su primer intento por consagrarse como campeón.  

La pelea estuvo en todo momento trabada, sin propuesta de ninguno de los contrincantes, reconocidos por los pocos nocauts que acumulan y que ninguno ha perdido por la vía rápida. Dos jueces la sancionaron 116-112 y 117-111 para Molina, mientras uno vio ganador al estadounidense por 116-112.

Este título, antes en poder de “K9” Bundrage, ha cambiado de poseedor en sus últimas tres exhibiciones y todo apunta a que sería contra Saúl “Canelo” Álvarez con quien Molina lo expondría en su siguiente pelea.



No convence Cano

Sus grandes cualidades parecen no terminar de convencer en Paulo César Cano, quien venció en una decisión dividida al inglés Ashley Theophane, en pelea pactada a 10 asaltos.

En el pleito que marcó el inicio de la velada, la fragilidad de las cejas del de Tlalnepantla quedó evidenciada de nueva cuenta cuando en los primeros rounds ya sangraban profusamente, a causa de golpes sin mucha potencia.

Lo mismo demostró en el poder de sus puños, que en dos ocasiones tambaleó al británico sin lograrlo depositar en la lona, y además no aprovechó cuando su rival estaba mermado.

Theophane, del equipo de TMT de Mayweather, por momentos puso mal al mexicano y cuando fue vapuleado no cayó a la lona, demostrando tener una fortísima quijada en la que se refleja el por qué no ha sido noqueado, pese a sumar ya con esta seis derrotas.


Con dos decisiones a favor de 97-93 y 98-92, y una en contra de 94-96, “El Demoledor”, de 23 años, se sacude su derrota de abril ante Shane Mosley y espera otra oportunidad de título.



27 de agosto de 2013

El Extranjero

"Estuve a punto de decirle que no era mi culpa", declaró el señor Mersault en al menos tres ocasiones, a distintas personas, durante el funeral.


En El Extranjero, Albert Camus nos cuenta la historia de un personaje solitario, indiferente, quien ingresa a prisión luego de cometer un asesinato; no obstante, su proceso se enfoca en otros peculiares detalles, desagradables para el juez: lo juzgan de haber enterrado a su madre con corazón de criminal tras declarar que no cree en Dios.

“¿Se lo acusa de haber enterrado a su madre o de haber matado a un hombre?”, cuestionó, impotente, el abogado del criminal, al notar el rumbo que seguía la corte y las reacciones de los presentes, quienes en todo momento desaprobaban la fría indiferencia de Mersault.

El autor nos relata cómo un tipo de edad madura, taciturno, amable, serio, con dificultades para desenvolverse en la sociedad y que debido a su apatía por mostrar emociones de repente puede matar a un desconocido.

Alguien a quien le da lo mismo vivir en Argel o en Paris, estar casado o soltero, ser o no ser amigo de un tipo cuya compañía parece incomodarle y hasta su condena; lo mismo da ser ejecutado mañana o esperar otro proceso. Un tipo que sólo parece intimidarle quedar en ridículo.

¿Por qué asesinó al árabe, a quien apenas había visto, con quien no tenía problemas? ¿Fue simplemente porque hacía mucho calor?

El Extranjero es la obra con la que conocí a Albert Camus, a quien de inmediato señalé como uno de mis autores preferidos debido con la frialdad que sus letras describen lo real y muestra su fastidio a la sociedad.

“De todos modos uno siempre es un poco culpable”, decía el acusado, quien aún tenía pensamientos de hombre libre durante su juicio, en referencia al fallecimiento de su mamá. Y fue culpable por irse al cine y a un balneario, en compañía de una mujer, al día siguiente del entierro.

Mersault se parece a Camus en que no conoció a su padre, la comunicación con su mamá fue mínima y también vivió en Argel. Quizá se justifica y muestra su lado pasivo que para muchos es cruel, y en castigo por no guardar duelo tras la muerte de su madre, decide asesinar al árabe. 

Sin duda durante toda la historia, El Extranjero está representado por la imagen de Camus.

Como dato, la canción “Killing an Arab”, de la banda inglesa The Cure, está inspirada en esta obra.

“Hubiese querido tratar de explicarle cordialmente, casi con cariño, que nunca había podido sentir verdadero pesar por cosa alguna”.

FRASES:

"Nunca tengo gran cosa que decir, por eso me callo"

"Estaba convencido de que ningún hombre era tan culpable como para que Dios no lo perdonase, pero que para eso era necesario que el hombre, por su arrepentimiento, se volviese como un niño cuya alma está vacía y dispuesta a aceptarlo todo"

"Sentía deseos de asegurarle que yo era como todo el mundo, absolutamente como todo el mundo. Pero todo eso en el fondo no tenía gran utilidad y renuncié por pereza"

"Los muchachos se habían arreglado para cruzarse con ellas y les lanzaban piropos, de los que ellas reían volviendo la cabeza. Varias que yo conocía me hicieron señas"

"La encontré muy bella, pero no supe decírselo"

“Aun en el banquillo de los acusados es siempre interesante oír hablar de uno mismo”

Gracias por leerme... ASR

25 de agosto de 2013

Caen Mares y 'Vikingo' en Carson


Sorpresa del año

Al menos que Saúl “Canelo” Álvarez diga lo contrario en tres semanas, la campanada del año la dio Jhonny González, quien noqueó en el primer round a Abner Mares en el evento principal celebrado este sábado en el ahora llamado Stubhub Center de Carson, California.


Ante la incredulidad de los asistentes, quienes en su mayoría apoyaban al ahora ex campeón, el capitalino recuperó el título pluma del CMB que en septiembre de 2012 le arrebató Daniel Ponce de León.


Mares, ahora con un récord de 26 (14)-1(1), dominó los primeros lapsos del efímero combate. De inmediato logró entrar en la guardia de su adversario con movimientos de cintura, aunque antes de que concluyera el primer minuto, González le propinó un contundente derechazo.

El tapatío reaccionó bien, con pasos laterales y un constante jab que buscaba arrinconar a su rival en el encordado, quien, aprovechando la distancia que le favorecía, fintó un volado de derecha, el cual engañó a Mares y al dejar este su guardia abajo, un gancho izquierdo en la quijada lo mandó a la lona.

Tras la caída, González lo avasalló. Mares entró al intercambio de golpes y una combinación de volado izquierdo y recto derecho volvieron a tirarlo. Aunque quedaban 10 segundos para concluir el episodio, el réferi, tras el conteo de protección, detuvo el combate, enmudeciendo a los asistentes que presentaron una de las mayores sorpresas de los últimos tiempos.

González, de 31 y quien quizá se jugaba su última oportunidad para una pelea estelar, demostró que su caída ante Ponce de León, la cual no concluyó debido a un corte de su adversario,  la irregular actuación ante el nicaragüense Octavio Osejo en febrero y las ocho derrotas acumuladas en su carrera, no son impedimento para volver a ser nombrado como uno de los mejores plumas del mundo.

El pupilo de Clemente Castañeda perdió su invicto. En entrevistas había indicado que no le interesaba inmiscuirse en una guerra que se vaticinaba, dado el estilo de ambos. Tendrá tiempo para recapacitar y elegir bien su regreso (también declaró previo al combate que le gustaría llegar hasta el peso welter), pues hay que destacar que desde hace dos años ha enfrentado a la mejor oposición y hasta esta pelea, numerosos expertos y revistas boxísticas lo consideraban dentro del top 10 de los mejores libra por libra.

En contraste, Nacho Beristáin, entrenador del capitalino, mencionó en el programa A Los Golpes, de ESPN, que para él y su esquina derrotar a Mares no sería una sorpresa.

Por las circunstancias de la pelea, una revancha sería atractiva y justa, aunque se ve más próximo que González, 55(47)-8(3), se mida ante Leo Santacruz, vencedor de la pelea pre estelar de esta función.

Se consolida Leo

En el mismo evento, protagonizado por cuatro campeones mexicanos y en el que los entonces monarcas fueron despojados, quien demostró seguir en ascenso fue Leo Santa Cruz.

El michoacano no tuvo problemas para derrotar contundentemente a Víctor Terrazas en tres episodios y consagrarse como campeón súper gallo del CMB.


Santa Cruz, de 25 años y con marca de 25(15)-0, aplicó su estrategia de siempre: golpear al cuerpo constantemente y ante la reacción del rival, acomodar potentes volados al rostro, que rápido causaron estragos al “Vikingo”, quien al concluir el segundo round ya no contaba con visibilidad en el ojo derecho, al tenerlo totalmente inflamado.

Y es que en este episodio, el tapatío salió a dar lo mejor de sí, fajándose, aunque sus puños jamás fueron problema para el nacido “El Terremoto”, quien manejó el cuadrilátero a su antojo e intercambió golpes al tres por uno.

Ya muy desgastado, en el tercer round Terrazas cayó producto del ataque que su adversario hasta con facilidad le acomodaba, con combinaciones de hasta seis golpes. La pelea siguió con la misma tónica y el jalisciense volvió a colocar la rodilla en la lona, bastante fatigado, y tras el conteo de protección culminó el combate.

El tapatío, de 30 años, no pudo defender el cinturón que con tantas críticas obtuvo en abril, en una polémica decisión dividida ante Christian Mijares, y dejó un récord de 37(21)-3(3).

Todo indica que uno de los consentidos de Óscar de la Hoya no hará defensa de esta corona y buscará su tercer cinturón ante quien otorgó la sorpresa de la noche, Jhonny González, pues desde varios meses se preparaba para enfrentar a Abner Mares.


Dato: ahora Jalisco sólo cuenta con un campeón: “Canelo”.

Gracias por leerme...
ASR

3 de agosto de 2013

Penumbra


(Publicado en Facebook el 27 de marzo de 2011)

Abrí los ojos. No sabía si estaba inconsciente, moribundo, o tan sólo era un sueño más. Me ardía la garganta, como aquella noche de junio en que me emborraché por primera vez. El riñón cobraba factura al letal vicio que superé un poco tarde.

Me encontraba tirado boca arriba, algo sucio, con ropa vieja y simple. Traía un short que me regalaron en un cumpleaños y una camiseta de tirantes percudida por el cloro. Calzaba mis tenis blancos; el derecho, con las agujetas desamarradas, y el izquierdo, en la zona trasera que cubre el talón, un poco roto.

No reconocí la superficie sobre la cual reposaba. Mis hombros hacían creerme que era grava, aunque mis piernas parecían estar embarradas de lodo. El sitio me pareció familiar, pues pensé que ya había estado ahí hace mucho tiempo, cuando jugaba con mis vecinos de la infancia, o con mis primos costeños. Sin embargo, no volteé a los costados.

 Mi atención pertenecía al cielo, que lucía totalmente gris. El viento gélido golpeaba mi cara. Aún quedaban destellos solares, que fungieron como chimenea ante mi débil cuerpo. Podría decir que pasaron tres días, pero jamás anocheció. El aire soplaba con ira, como queriendo mover la poca luz del sol que me cobijaba.

De repente, intenté mover los brazos. No tuve problema alguno para lograrlo. Metí las manos a los bolsillos del short, noté que estaban vacíos y entonces, empezó a arderme la piel. El sol parecía explotar y en pocos segundos se invirtieron los papeles: quien me mantuvo vivo fue el aire, que apenas pude respirarlo.

Sin embargo, permanecí en el suelo. Sabía que podía levantarme y buscar un refugio. Pero no lo hice, pues daba lo mismo terminar congelado o calcinado. Sentí en la luz una mirada autoritaria, decepcionada, que al ver mi apatía, se retiró. En un principio, lentamente; después, debió recordar que había alguien más que cuidar, y aceleró.

Comenzaron a llegar nubes negras, obesas en su totalidad. Mi pose continuó intacta, pude haber ganado un millón de veces en las estatuas de marfil. Sentí escalofríos, un poco de miedo y en momentos, asco... pero recordé que he sido hipócrita en ciertas ocasiones y coloqué mis manos bajo la nuca.

Cuando empezó a llover, observé en los nimbos momentos tristes de mi vida. En los relámpagos, se escuchaba la risa de mis enemigos; algunos habían sido olvidados, y otros, en su momento hicieron las paces conmigo. Y sin embargo, ahí estaban, señalándome con su dedo índice, mientras se burlaban.

No les hice caso, pero la intranquilidad me invadió. Recordé que existió una mujer que se atrevió a amarme, sin importarle mis errores. Creí extrañarla, al menos en ese instante que necesitaba un abrazo sincero. Sentí las gotas de lluvia como pedradas, arrojadas por quienes desde arriba, engañados, intentaban castigarme.

Me hinqué y cerré los ojos, mientras pensaba en ella. Imaginé que nos besábamos con intensidad, mientras trataba de protegerla de la lluvia; quería encontrar la manera de decirle que también la amé.

Por fin decidí pararme, reí un poco y alcé la mirada, para esclarecerles que su desprecio jamás desbalanceó mi camino. Notaron que yo no imploraba piedad mientras mis rodillas permanecieron en el suelo.



                                                 Penumbra_by_Inebriantia (Deviantart.com, 2005)

La tormenta desapareció junto con las nubes, quienes lanzaron sus últimos truenos, llenos de las mismas maldiciones con las que intentaron condenarme tiempo atrás. Fui feliz, pues derrotar a quienes aborreces puede ser considerado una meta alcanzada. Fantaseé con ella. La tomé de la mano y así caminamos por muchas horas, descalzos, en la arena del mar.

Ya era tiempo de regresar a la realidad. Tenía que buscarla, pedir perdón y aceptar disculpas. Y ella no era la única, había en mi mente cualquier cantidad de personas con quienes debía platicar, aclarar la situación para después reírnos del pasado, o al menos, darse la media vuelta sin resentimiento; quería agradecerles porque fueron el sol en mi penumbra.

Miré a los costados y vi que estaba en la playa, echado en la arena, ensuciada por pequeñas conchas del mar. Observé el reloj y me entristecí al notar que no transcurrieron ni treinta minutos desde que me fui de la casa. Regresé y no quise tomarme una Coca Cola porque ya casi no me gustaban.

Gracias por leerme... ASR

30 de julio de 2013

Piloto Fantasma

(Publicado el 30 de mayo de 2011 en Facebook)

En alguna ocasión de mi niñez me gustaron los aviones. Mi padre, quien los arreglaba en la Fuerza Aérea, cierto día me explicó cómo funcionaban. La diferencia entre comercial y militar; motor y turbina, y otros aspectos a los que jamás presté atención.

A mí tan sólo se me hacían bonitos. Soñaba con pilotear uno, de preferencia, el F-117 Nighthawk, popularmente conocido como “avión fantasma”. No sabía que decenas de ellos destruyeron Kosovo, simplemente quedé maravillado porque se camuflaba con las nubes.

Cuando imaginaba que lo conducía, no explotaba ciudades ni le disparaba misiles a los rivales. Me limitaba a volar, a la máxima velocidad posible, pues en el cielo no encuentras calles, baches, peatones, semáforos ni oficiales de tránsito. Lo que sí debo reconocer es que ya había vanidad y menosprecio.

En más de una ocasión supuse que competía con vecinos que no me agradaban. Ellos conducían F-5 o Hércules, aeronaves muy comunes en los hangares de la B.A.M.* Número 8, y yo los apantallaba con uno de los “caza” más cotizados de la Armada Estadounidense. Repito, sólo anhelaba competir en velocidad, jamás hubo fuego.

Uno de mis amigos hacía aviones de papel, algunos, tan espectaculares que se necesitaban dos o más hojas en su elaboración. Aunque eso sí, ninguno de ellos lograba elevarse, sólo los comunes, que bastan seis dobleces para culminarlos.

Crecí lento, y de la misma manera el gusto disminuyó. Entrar a la cabina y observar múltiples botones de distintos tamaños y colores, así como brújulas y velocímetros, me convencieron de que era más divertido pedalear mi bicicleta.

Después, supe de las numerosas guerras y aunque en todas las películas bélicas los norteamericanos salvaban al mundo, la palabra “gringo” empezaba a asquearme. Luego, apareció Dragon Ball Z, dónde Gokú y compañía se elevaban al cielo sin necesidad de vehículo. Fue ahí cuando creo dejé de pensar en objetos voladores.

En una navidad, la de 1997, mi papá compró un paquete con ocho avioncitos estadounidenses de la Segunda Guerra Mundial, recuerdo al American P-51 Mustang,conocido como "Angel on our Shoulders (ángeles sobre nuestros hombros)", al P-38 Lightning, P-38 Thunderbolt, Bell P-29 y al F-6F Hellcat.

Me dijeron que la guerra se la ganaron a Alemania, pero mi vocabulario no contenía las palabras Hitler, Nazi, Holocausto, Judío; es más, geográficamente, apenas tenía la noción de que Europa se ubicaba cruzando el Océano Atlántico, pues en la escuela, los mapas que coloreaba eran de la división política de México o Yucatán.

En el instructivo cada aeroplano traía una descripción: modelo, año de fabricación, lugar en el que peleó, ciudades que liberó, pilotos célebres que lo manejaron…detalles que asustaban, que obligaban a creer que los aviones pertenecían al mal.

Sabía que al norte estaba EUA, pero en los mapas no venía completo. En un día ordinario, donde nada se festejaba, me regalaron un mapamundi, el cual aún conservo. Me sorprendí al apreciar la longitud real de los yankees. Yo tenía idea de que Inglaterra, Alemania y Francia, siendo potencias, debían contar con gran extensión territorial.

Me decepcioné cuando vi que todos eran mucho más pequeños que mi país. Y más al saber que la Gran Bretaña era una isla. Pero lo triste fue al enterarme que prácticamente todo el continente africano, India, Australia y muchas naciones más, en su momento fueron sometidas por aquellas potencias que de niño idolatré, sin saber siquiera un gramo de su historia y ubicación.

En fin, a causa de los aviones empecé a nutrirme de historia, de guerras, de divisiones y alianzas hipócritas. Al ver la proximidad entre Alemania e Inglaterra, la velocidad de los cohetes nazis V1 y V2 dejó de impresionarme, pues según un documental de Discovery Channel, eran lanzados de Berlín hacia Londres, y el recorrido duraba dos horas.

Después mi crecimiento ya no fue lento. Ya conocía lo elemental de la composición geográfica del globo terráqueo. Ocupaba pensar en qué me dedicaría en el futuro inmediato. Pasaron muchos oficios, entre ellos el ser piloto; comercial, obviamente.

Pero las escuelas de aviación son muy costosas. La otra opción era alistarme en la Fuerza Armada y seguir los errores de mi progenitor. Pensé en otras funciones, igual o más drásticas y decepcionantes, que ni caso tiene mencionarlas, pues me hacen pensar que no hubiese estado tan mal ser un piloto fantasma.

*B.A.M. No. 8: Base Aérea Militar No. 8, ubicada en Mérida, Yucatán.

                                          F-117 Nighthawkhttp://www.airforce-technology.com/projects/f117/images/nhawk11.jpg



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28 de julio de 2013

Día Falso

(Texto publicado en el Facebook el domingo 26 de junio de 2011)

Fue un día falso. Amaneció caluroso, sin viento y el sol iluminaba todos los rincones de la calle. Al mediodía brisó un poco y una hora después, parecía que el cielo se rompía en mil pedazos.
 
En verdad hace un rato que no había pensado en ella, pese a que la lluvia suele traerme recuerdos a su lado. Hoy visité a unos amigos, salí como de costumbre, un poco tarde, pero esta vez llegué a tiempo a mi destino. La cita duró mucho menos de lo esperado, decidimos organizar con calma la siguiente reunión.

Al regresar, me sorprendió verla, sentada en el escueto machuelo de mi casa, más arreglada de lo común. La noté delgada, pareciera que ya desquita la mensualidad del gimnasio. Me miró igual que un perro hace a su dueño, reclamándole un hueso, un abrazo, o un regaño injustificado.

Se paró frente a mí. Con sus tacones, casi iguala mi estatura, por lo que no tuvo problemas en mirarme fijamente. No habló, y de repente, lágrimas falsas descendieron por sus mejillas. Tan falsas, que al deslizarse, no se encharcaron en el maquillaje, y tampoco entonaron con su oxidado respirar.

Enseguida me regaló una sonrisa, debió ensayarla dos o tres veces, en la misma cantidad de segundos, igual o más hipócrita que su lloriqueo. Me abrazó, se abalanzó en mis hombros; los dedos de su mano derecha casi incendiaron mi cuello y con sus ojos cerrados, trató de que chocaran nuestros labios.

 
                                                    Dying, by Hakubaikou (Deviantart.com)

No habló y dejó de sonreír. Se percató que no caí en su trampa y entonces, volvió a ser la misma de siempre. Su mano izquierda, ahora fría, lentamente soltó mi diestra; previamente no sentí el momento en que se unieron. Se acarició las mejillas, sin utilizar su espejo, conocedora de que su llanto fue seco.
 
Pero el más falso fui yo, al fingir apatía. Me dirigí a la puerta, saqué del bolsillo las llaves y las dejé colgando en la cerradura, cuando lo que más deseaba era platicar con ella, o al menos, contar con su presencia. Quise demostrarle que pude olvidarla, pues no respondí a su afecto, pese haberla tomado de la mano.

Callé, pero sin duda aún la extraño, aún recuerdo que muchos días amanecían pensados en ella. Se fue, hacia no sé dónde, quise voltear, seguirle con la mirada y observar sus piernas y lo hermoso que luce su cabello largo. Pero me encerré en mi mundo carente de identidad, lleno de mandamientos y prohibiciones que ni yo comprendo.

Gracias por leerme... ASR

22 de julio de 2013

Demian

¿Existió Demian? Fue una duda que me revolvió las neuronas muchos años luego de concluir la obra que hasta 1925 se le atribuía a un tal Emil Sinclair, pues su autor, el nobel Hermann Hesse, al parecer aún no descifraba su verdadera identidad.

En muchos pasajes cuestioné la existencia de quien da nombre a esta historia: en las clases, al encontrarse de frente a Kromer y a causa de los nulos detalles de su madre durante la pubertad de Sinclair deduje que Max Demian era como un amigo imaginario, o un alter ego que Sinclair prefería ocultar.
Es en este párrafo, que corresponde al capítulo titulado El pájaro rompe el cascarón, donde más se incrementaron mis sospechas sobre la “autenticidad” del tan aclamado amigo del narrador:

“Durante todo aquel invierno viví en una tempestad interior que me es difícil describir aquí. Habituado ya a la soledad, no me pesaba, y vivía con Demian, con el gavilán simbólico y con aquella imagen de mi sueño que era mi amada y mi destino. Con ello le bastaba a mi vida, pues todo era grande y vasto y todo señalaba hacia Abraxas.  Pero ninguno de estos sueños, ninguno de estos pensamientos, me obedecía; no me era posible someter a mi voluntad su emergencia ni darles a mi capricho su color. Venían y se apoderaban de mí; era dominado por ellos, era por ellos vivido”.

 
IMAGEN: DEVIANTART.COM

Aquella imagen del sueño me gusta relacionarla con la protección femenina que necesitamos, sobre todo a quienes disfrutamos de la soledad y en momentos nostálgicos la figuramos con nuestra almohada; Sinclair decidió adjudicarle el papel de madre de Demian y no el de una compañera amada que lo acompañara en la búsqueda de su destino.
Entiendo esta asignación como cierto miedo a encariñarse con una mujer, de un tipo inmaduro o tímido y que busca un objetivo distinto a lo habitual, pero sobre todo de un perfeccionista que además desconfía de sus virtudes.
Volví a leer la obra, surgieron nuevas cuestiones y la existencia del fiel consejero de Emil dejó de ser prioridad. Ahora la inquietud se inclinaba sobre el principal antagonista, Kromer, y era necesario no nada más identificarlo, sino saber cómo Demian logra separarlo de Sinclair.
Esta composición de nombres desarrollada durante la búsqueda de ideales en una introspección constante obliga a Emil Sinclair a crear ambas personalidades que lo atormentan, que una simboliza a la maldad, al pecado, y su contraparte, el camino a lo sublime, la inteligencia y belleza interior que finalizan en amor propio.
El psicoanálisis que Hesse utilizó en la mayoría de sus letras, separar “lo bueno” y “lo malo”, dividir la vida en dos mundos y dejarse atrapar por los prejuicios ocasionaron que Emil no se ubique en ninguno luego de convivir con el exterior, de platicar y querer encariñarse con alguien distinto a sus gustos,  ideales, y metas; alguien distinto a Demian…o a la madre de éste; entonces, en él buscamos y creamos un lado oscuro, vano, común.
Demian no derrotó a Kromer, sino se fusionó con él. De ambos surge Abraxas, aquel Dios mitológico que equilibra y combina el bien y el mal.
Sinclair comprendió que haber mentido para tratar de impresionar a personas deshonradas era una falta simple y ahora su principal tormento se debía a la frialdad de su amigo, quien idolatraba a Caín.
Entonces, tras los relatos de su consejero, ante Emil surge un Caín anarquista, cuya desobediencia es atribuida a la necesidad de liberarse de imposiciones sociales, religiosas y políticas, un personaje opuesto a lo aprendido en el calor de su hogar.
“Creamos dioses y estos nos vencen”, lo mismo que las personalidades, creamos cualidades y defectos, religiones, y sucumbimos ante estas”.
Fue Sinclair, y no Demian, quien intimidó a su profesor cuando éste se determinaba a cuestionarlo en clase; también fue Sinclair quien, de niño, robó dinero de la pequeña bolsa en la que su madre guardaba monedas, sin ser motivado por un ente malvado como Kromer.
La novela, publicada en 1919, es un repaso nostálgico del adiós a nuestra niñez, del imaginarnos a seres perfectos que siempre pretendimos conocer, con cualidades puras que no podemos interpretar, y nos cansamos de esperarlos; es decir, una confusión respecto a lo que queremos.
Es también la desilusión al notar la simpleza de lo que se llegó a creer sagrado, de una persona congruente que se martiriza tras recapacitar sus actos y pensamientos; interpretar los mandamientos de acuerdo a la justificación de nuestros pecados: “por tanto, cada uno de nosotros ha de encontrar por sí mismo lo permitido y lo prohibido”.
De este albedrío suele brotar el arte, pero es más habitual que ocurra lo que en términos legales llamamos delitos. Además surge el cuestionamiento de las religiones -todas-, que juegan un papel en nuestra sociedad superior y prioritario a la política, y en consecuencia aparecen sentimientos como el odio, la envidia, que suelen derivar en guerras y conflictos sociales.
Y es que cada uno de nuestros dioses son distintos, incluso en las ramas protestantes, y lejanos a Abraxas, la conformación de un auténtico individuo humano, de la magia blanca, que consiste en dominarse a sí mismo.
En vez de criticar a Caín, ¿no es justo preguntarse si realmente Dios nos pediría algo “nuestro” sólo para demostrar que lo amamos? ¿No es él quien ha creado todo y quien decide hasta cuándo estaremos con nuestros seres queridos?
Hermann Hesse participó en la guerra y el justificar su ideal pudiera reflejarse en el final de la obra, donde incluso se mencionan las diferencias políticas de Alemania, país  donde nació Hesse, con Rusia y Japón , principalmente a causa del comunismo que se predicaba en Europa, alrededor de 1920.
Una bellísima lectura que nos enseña las dudas de elegir un camino adecuado, de enamorarse de la mujer que consideramos ideal.
¿Y cómo es esa bella mujer que buscamos? Muchas veces no lo sabemos, sólo queremos lo distinto y por miedo a equivocarnos, a cometer los mismos errores de quienes consideramos inferiores o en mejor caso, corrientes, nos encerramos en nuestras ideas y creamos a nuestros propios amigos, a quienes les adjudicamos cualidades que no podemos desarrollar; y los defectos, que hasta al final tenemos el valor de aceptarlos, se los atribuimos a esa gente simple, llana, “perteneciente a otro mundo”, al grado de ahora considerarlos nuestros enemigos o seres que nos incitan al camino oscuro.
Concluiré con la frase que da inicio a la que 10 años y no sé cuántos libros después sigue siendo mi historia preferida:
“Quería tan sólo intentar vivir aquello que tendía a brotar espontáneamente de mí.  ¿Por qué habría de serme tan difícil?”
Hermann Hesse – Demian (1919)
FRASES:
“Hay que saber encerrarse completamente en uno mismo, como una tortuga”.
“Fuese de mí lo que fuese, me sentía ya feliz de saber en el mundo a aquella mujer, beber su voz y respirar su presencia.  Lo que para mí fuera no importaba: madre, amante o diosa. Me bastaba saberla viva y que mi camino avanzase cercano al suyo”.
“El verdadero oficio de cada uno era tan sólo llegar a sí mismo. Luego podría terminar en poeta o en loco, en profeta o en criminal”.
“Aquel que verdaderamente no quiere más que su destino no tiene ya semejantes y se alza solitario sobre la tierra”.
“No creo que vea usted hombres en todos los bípedos que van por esas calles, simplemente porque andan erectos y llevan en sí nueve meses a sus crías”.
“Creamos dioses y luchamos con ellos, y ellos nos bendicen”.

 
Gracias por leerme... ASR